El Burro

En mi aldea había un burro, que como se daba con la cabeza al entrar en la cuadra entraba agachado, poco después le ampliaron la puerta, pero el animal siempre siguió entrando agachado y no hubo forma de cambiarlo. A veces me siento igual, aunque las cosas mejoren, sigo agachando la cabeza, no valla a ser que me de con la puerta.

Siempre creí que la vida es como una travesía en solitario por el mar. donde haciendo acopio de todas nuestras fuerzas para subirnos a las cresta de una holas, y sufriendo por mantenerse el mayor tiempo posible sobre ellas, con la esperanza de poder algún día llegar ver alguna romper sobre una playa de arena blanca, en donde por fin descansar.
 
Me siento ajeno a estos tiempos que corren en los que las relaciones duran el mismo tiempo que una ereccion, y ya no importa con quien, solo cuando y cuanto.